forparents.htm

Querida Barbara Moore

Soy una niña de 16 años y feliz de decir, ex-enurética. Hoy, 29 de Abril de 1996, me gradúo del Tratamiento del Centro de Enuresis ETC. Cuando me pidieron que describiera mi vida a otros, casi quería decir que medicinal. He mojado la cama toda mi vida y he probado todo para curarlo. Al ser una niña muy independiente, pensé que lo podía solucionar yo misma. Cuando me di cuenta de que no podía, empecé a visitar a muchos, muchos doctores. Yo se que hay personas que creen que los medicamentos pueden solucionar su problema de enuresis. No pueden. Yo he probado todo desde Ditropan, un fuerte antidepresivo hasta desmopresina, una solución que supuestamente me haría dormir más ligeramente. Todas las medicinas que tomé en forma de pastillas o no servían o me provocaban dolores fuertes de estómago. Terminé por tirarlas o bajarlas por el inodoro cuando mi madre no se daba cuenta. La desmopresina me causó problemas más serios. Me quemó las vías nasales causando que me saliera sangre por la nariz y que vomitara sangre. Otra cosa que probé fue la alarma en la cama y lo único que eso hizo fue despertar a todos en la casa cada vez que alguien se sentaba en mi cama. Uno de los últimos recursos que utilicé, y probablemente del que me avergüenzo más, fueron los pañales para adulto. Los usaba para dormir y así no tendría que preocuparme por cambiar las sábanas. Pero me daban coraje, porque varias veces en viajes con mi iglesia o viajes de la escuela casi fui descubierta. Los niños se metían al cuarto de otros niños les sacaban todo lo de su maleta. Yo siempre tenía miedo de que encontraran mi secreto y se rieran de mi. Doctor tras doctor, todos me dijeron lo mismo, que lo único que podía hacer era esperar. “Se le pasará solo”, ellos decían. Dieciséis años después todavía creo que me estaría haciendo pipí cada noche si no fuera por Barbara. Cuando entré a su oficina, yo estaba malhumorada y asustada. Todos los demás doctores que había visto me habían dicho que no tenía esperanza. No necesitaba escuchar eso otra vez. Seis meses después y estoy curada. Ahora duermo mejor (la enuresis es una enfermedad de trastorno de sueño) y tengo una autoestima más alta. Mientras escribo esta carta pienso en todas las cosas difíciles por las que tuve que pasar para finalmente curarme. Es muy difícil para los que orinan la cama. Se sienten solos, a pesar de que la enuresis es muy común. Yo solía sentarme en mi cuarto y llorar por las noches porque pensaba que era la única y que nunca podría hacer nada por cambiarlo. Ahora ya no tengo miedo de pasar la noche en casa de nadie y la semana pasada tuve un retiro de mi iglesia y ni siquiera tuve que pensar en eso. Le doy muchas, muchas, muchas gracias a Barbara porque me salvó. Para todos aquellos pensando en otra alternativa para dejar de mojar la cama, no existe. No hay otra. Te deseo suerte Barbara. Muchas gracias por ayudarme a mi y a todos los demás. Espero que puedas continuar por mucho tiempo mas.

Atentamente y con agradecimiento,
Elizabeth, joven de 16 años

 

Regresar a Información de Adolescentes
    ©2007 Enuresis Treatment Center, Inc. All Rights Reserved.
Para Padres | Para Niños | Para Adolescentes | Para Adultos | Preguntas Frecuentes | Acerca de Nosotros | Contáctanos