Septiembre del 2000
Querido Michael,
Muchas gracias por toda su ayuda durante mi programa. Era muy frustrante tener mi edad y seguirme haciendo pipí en la cama. Ese es un problema de niños pequeños. Yo realmente pensaba que tenía algo mal. Mi mamá me contó sobre el Centro de Tratamiento de la Enuresis ETC y pidió información. Al principio yo no lo quería hacer. Más que nada no quería realmente admitir que yo todavía tenía ese problema. Mi mamá solo dejó el folleto en mi cabecera. Después de algunos días lo leí. Me di cuenta que realmente había ayuda disponible y yo no quería seguir teniendo enuresis. Muchas veces no podía irme a dormir a casa de amigos, y si lo hacía tenía que tener cuidado de no dormirme muy profundamente. A cada campamento que iba tenía que empacar ropa extra y colgar mi colchoneta para que secara sin que nadie mas se diera cuenta. Me hubiera muerto si alguien se hubiera dado cuenta. Finalmente le dije a mamá que estaba dispuesto a intentarlo. Ella llamó al centro y empezamos el tratamiento.
Debo decir que el programa fue bastante fácil. Me impresionó cuanto me podía cuidar a mi mismo y que fácil realmente era. La única parte que me pareció difícil fue escribir toda la información así que Mamá hacía eso por mi. Pude tomar muchos líquidos y aguantar sin ir al baño un buen rato después de eso. Fue maravilloso poder pedir algo de tomar a la hora de ir a la cama y que mamá dijera “claro”. Me sentía muy bien de poder despertar seco, recordando mi contraseña y ganarle al monitor.
La mayoría del tiempo mamá hablaba contigo por teléfono pero cuando yo tomaba la llamada eras muy amable y muy comprensivo del problema y de cómo me sentía.
Ahora estoy seco todo el tiempo y la enuresis parece solo como un mal recuerdo. Ha pasado mucho tiempo desde que me mojé la última vez.
Muchas gracias por toda tu ayuda. Se siente maravilloso estar donde estoy ahora.
Donny
Joven de 14 años
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