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Querida Barbara,
En Junio del 2003 nuestro hijo Andrew emprendió la aventura de su vida. Se acercaba su cumpleaños número 17 en Julio de 2003 y en todos esos años no había tenido más que un puñado de noches secas. Aunque habíamos procurado tratar este problema de varias maneras, su complicado historial médico parecía siempre predisponernos para tratar la enuresis incorrectamente
Nos habíamos puesto en contacto con otra clínica que trataba los trastornos de sueño sólo para que nos comunicaran que no podían atender a Andrew debido a otros problemas con su salud.
Nuestro primer contacto con ustedes fue a través de Barbara. Fue tan gentil, tierna y empática. Yo sabía que si su clínica nos rechazaba, al menos ella se preocupaba por nuestras luchas,¡ Eso ganó mi corazón! No puedo pensar en esa conversación, aún ahora, nueve meses después, sin llorar. Gracias por todas las cosas de tu corazón que nos compartiste ese día. Gracias por arriesgar la reputación de la clínica por nuestro hijo.
Poco sabía que la bendición apenas comenzaba. Por donde vivimos en el estado de Michigan, todas nuestras citas fueron por teléfono. Michael entró a nuestras vidas y nos fue dirigiendo a cada paso del camino. No siempre fue fácil acercarse a un muchacho de 17 años con nuevas ideas, pero Michael estaba abierto, fue honesto, dispuesto a ajustarse a las necesidades de Andy y nos animaba mucho. Michael estuvo con nosotros a través de enfermedades (las suyas y las nuestras), muerte en mi familia (mi padre) y serias complicaciones médicas debido a los cambios en la medicación de Andy. En pocas palabras, Michael pasó de ser un terapeuta regular y se convirtio en nuestro amigo. Voy a extrañar nuestras llamadas de dos veces al mes más de lo que él se imagina.
Han transcurrido nueve meses ya. ¡Tengo que recordarle a Andy que ya es tiempo de lavar las sábanas! ¡Después de 17 años de lavar dos y tres pares de sábanas cada noche, se pueden imaginar el impacto que ese solo hecho tuvo en nuestra familia! Andy está muy orgulloso de haberse graduado del programa. Barbara, ¡ésta es la primera vez que se ha graduado de algo! Sé que suena como una exageración para un joven de 17 años pero, honestamente, ni siquiera se graduó de kinder. Simplemente lo pasaron a primero de primaria porque ya estaba muy grande y por mi tenacidad. Hay una gran diferencia entre “pasar” y de verdad lograr una meta y graduarse!
Con cariño les agradecemos.
Ted, Maggie & Andy Knight
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